El Santiagueño que viajó en bici hasta Ushuaia

Un par de alforjas, la bici, su cámara y cinco mil kilómetros a la espera de ser recorridos.


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Y que los sueños son sueños, pero esta historia a leer fue real en toda su esencia. La experiencia de un cicloviajero parece un espacio para pocos, pero este santiagueño se plantó para darle la contraria.

Para dar inicio y forma: Alejandro Alegre, un joven fotógrafo de 23 años que recorrió cinco mil kilómetros. ¿Destino? Ushuaia.

Córdoba

El 5 de febrero de este 2021 partió a encontrarse con un pedazo de Argentina, esa de personas amables, lugares pocos visitados y enseñanzas únicas. 

Su preparación fue basta, “errónea” -en mención a su propia voz- pero todo natural dada la inexperiencia misma. Con una mochila, par de alforjas y su carpa emprendió este desafio.

Inició pedaleando cerca de 80 km por día, cargando su cámara para oportunidades únicas, como si todo fuera una obligación. Hasta que el mismo camino le pidió ir más lento, experimentar todos los climas. Conocer la humanidad más linda de todas. 

 

“¿La experiencia más linda? ha sido ver lo más humano de la gente. Que se frenen y te ayuden siendo desconocidos” 

 

El periplo se fue creando por Catamarca, Córdoba, San Luis, Mendoza, Neuquén, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz, hasta llegar a Tierra del Fuego. Cargaba consigo «su casita» (la carpa) y  los planes de dónde frenar.

Campamento Piedra Grande, Mendoza

Este plan inició con un solo objetivo: llegar a destino. Pero nada es estructura en la vida, y el objetivo de Alejandro para este viaje mutó a algo más grande que una sola parada final. Tratando de citar sus palabras mismas “la experiencia de hacer un cicloviaje es más grande que sólo llegar. La misma ruta se vuelve el objetivo, sin importar a dónde se llegue”.

 

Creó un espacio en Instagram llamado “@Rodando.caminos” para contar sobre sus experiencias, combinándolo con  un trabajo fotográfico de los lugares que visitaba. https://www.instagram.com/rodando.caminos/?hl=es-la

“Inició como una obligación. Sacar la foto, contar, publicar. Hasta que me cansé y empecé a disfrutar de verdad el sacar fotos y escribir sobre lo que iba viviendo”

Tunel Potrerillos, Mendoza

Hizo este viaje solo de principio a fin, pero tuvo la oportunidad de conocer personas que le sumaron sonrisas a su viaje, y anécdotas inolvidables. 

 

-¿No has tenido miedo en algún momento?

Si, he tenido miedo. Por supuesto. Pero esta experiencia me enseñó que las personas son más buenas que malas.

Luego de viajar por cinco meses en una bicicleta, el proceso de este cicloviajero fue una transformación esperanzadora e inspiradora, en pocas palabras.

“Lo que destaco mucho, es la poca importancia a lo material que he tenido. Una cama no ha sido fundamental

Parque Nacional Los Alerces, Chubut

 

Y para Alejandro no pasó desapercibido en su experiencia el hecho de ser santiagueño en una gran Argentina. En la entrevista explicó emocionado que cada santiagueño que llega donde sea “marca una diferencia”, ya que los lugareños de cada pueblo “quedaban encantados con la esencia”. 

“Donde sea que iba, había un santiagueño. Y mira que he andado” “El pago siempre llama”

 

Finalizó su camino en el “fin del mundo” a principios del mes de julio, luego de tantos meses conviviendo con la incertidumbre, pedaleando el calor y la nieve. 

Ushuaia, Tierra del Fuego

Y de todo, ¿Te quedas con un lugar favorito?  

Si, el Chaltén. Un lugar realmente mágico al que volvería mil veces si pudiese. Y quien tenga la posibilidad, es importante que lo conozca. 

(Es una pequeña villa del Parque Nacional “Los Glaciares”, ubicada en la provincia de Santa Cruz) 

El Chalten, Santa Cruz

Recorrió diferentes rutas, con las ganas de frenar y seguir al mismo tiempo:

“Si pueden, hagan cicloviaje. Es de por vida”, recomendó al final de la nota.

 

 

 

Por: Valentina Herrera.

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